29 de mayo de 2012

La formación intercultural en la empresa: ROI y oportunidades perdidas



Todos los que trabajamos en el campo de la formación empresarial conocemos las dificultades que plantea valorar sus resultados con un horizonte temporal que vaya más allá de la opinión subjetiva de los participantes al finalizar el curso o programa en cuestión.

Medir el impacto de la inversión formativa es todavía más complejo cuando hablamos de actuaciones centradas en el desarrollo de habilidades no técnicas que requieren de una práctica sostenida en el tiempo. Desde mi posición de consultora externa agradezco mucho cuando mis clientes me informan sobre los resultados de mi intervención en el largo plazo, pero he de reconocer que pocas veces lo consigo. No voy a entrar ahora en el detalle de las posibles causas de que eso sea así, pero quizás influya la poca experiencia y capacidad decisoria que tienen algunas de las personas que gestionan formación, sobre todo en organizaciones grandes. 

Sin embargo, a pesar de la dificultad, hay una gran oferta de instrumentos en el mercado que pueden ayudar a evaluar la formación. Muchos de estos modelos están basados en el de Donald Kirkpatrick (reacción, aprendizaje, comportamiento y resultados) que estructura la  medición en varias fases,  incluyendo la satisfacción inicial, la transferibilidad práctica de los conocimientos adquiridos a la realidad diaria y el cálculo del ROI.

La cuantificación del retorno de la inversión (ROI) mide la relación entre el coste directo de la formación y el incremento de la productividad o la mejora del desempeño de las personas que la reciben. En esa línea, sería deseable que eso fuera tanto por efecto como por defecto, de manera que las empresas también fueran conscientes del coste en términos de oportunidades de negocio perdidas que la falta de determinada formación puede representar.  

En el ámbito concreto de la formación intercultural para empresas existe un estudio dirigido por el Economist Intelligence Unit que aporta datos en esa dirección, cuantificando la importancia que tiene la colaboración intercultural en el éxito o fracaso de los proyectos empresariales internacionales. 

-La primera conclusión del informe es que la gran mayoría (78%) de los directivos y directivas encuestados cree que en los próximos tres años se producirá un incremento notable en la diversidad nacional de sus equipos de trabajo, como consecuencia del aumento de las transacciones comerciales a nivel global.

-En ese contexto, el 61%  (71% en el caso de los españoles) declara haber experimentado dificultades en el pasado en sus relaciones internacionales debido a una comunicación deficiente y casi la mitad (49%) reconoce además pérdidas financieras en su empresa por ello. 

-En cuanto a las ventajas de la  multiculturalidad, el 67 % opina que  favorece la innovación, pero el 51%  admite también que dificulta la colaboración, tanto internamente como con clientes y proveedores.

-En general, los consultados opinan que los factores que más dificultan  la comunicación y la colaboración internacional son los que se producen por diferencias culturales a nivel de valores y del comportamiento en el lugar de trabajo (50%), muy por encima de los que obedecen a barreras idiomáticas (27%). En el caso español es la combinación de ambos.

-Como complemento a lo anterior, una abrumadora mayoría (90%) de los participantes en el estudio opina que si en su empresa mejorara la comunicación intercultural, lo harían también los indicadores financieros (ingresos y beneficio) y la cuota de mercado.

-Sin embargo, a pesar de reconocer el impacto directo que una mejor comunicación intercultural tiene en la cuenta de resultados, casi la mitad de los participantes (47%) cree que su empresa no dedica recursos suficientes a esa formación ni pone demasiado énfasis en seleccionar personas con la competencia intercultural adecuada para desenvolverse con éxito en un entorno internacional.

El estudio no profundiza en las causas de esa contradicción, aunque apunta a una sobrevaloración de la  capacidad de la tecnología para salvar las diferencias. Por mi parte añadiría también la poca tradición que tiene la formación intercultural como recurso estratégico a largo plazo y una tendencia a utilizarla más a toro pasado, es decir cuando se ha producido un conflicto, que como herramienta preventiva y de creación de valor. Pero seamos optimistas y esperemos que ante la evidencia de los datos,  las cosas vayan cambiando.

8 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Dice el estudio que "ni pone demasiado énfasis en seleccionar personas con la competencia intercultural adecuada". Es que pienso que en la mayoría de las veces ni se le ocurre.
En este tipo de cuestiones aparecen los problemas en ámbitos en los cuales nunca creerías que sucedería. Es evidente que muchas veces son epacios de trabajo donde se funciona por la experiencia que se va adquiriendo.
Pienso.
Un abrazo.

Carla dijo...

Un estudio muy interesante. Me lo leeré con calma pero gracias por resumirlo.

Saludos desde Milán,

Astrid Moix dijo...

Hola Javier,
Piensas bien :), porque ese funcionar a través de la experiencia, por medio de la prueba y el error, lleva a veces a eso, al error. Que es lo que se debería evitar, dado que no siempre se presenta una segunda oportunidad. Y en esos casos, el coste de la oportunidad perdida es irremplazable.

Un abrazo,

Astrid Moix dijo...

¡Hola Carla, bienvenida!
Espero que ese estudio te sea útil y te envio un saludo, hoy desde Berlín.

JLMON dijo...

HOLa Astrid
Datos muy interesantes en un tema que no se aborda casi nunca con la debida seriedad y sistematismo y de ahí los perjuicios clásicos en torno a la formación - acción.
En los últimos tiempos, las empresas aprietan con los calculos de retorno, como no podía ser de otra forma y es que existen beneficios intangibles pero también resultados medibles en relación con los proyectos y procesos que están directamente relacionados con las acciones formativas.
Cuidate

Astrid Moix dijo...

Hola José Luis,
Que las empresas aprieten en estos tiempos me parece lo más lógico, pero todos sabemos que hay proyectos que no se pueden acometer con "una sabata i una espardenya" como decimos en catalán. Tu ya me entiendes ...
Abrazos,

Anónimo dijo...

Tenemos interés en introducir este tipo de formación en nuestra empresa. Cómo podemos contactar con Vd.?

Alberto

Astrid Moix dijo...

Hola Alberto,
Gracias por tu interés. Puedes contactar conmigo utilizando el formulario que encontrarás en mi web www.glocal-talent.com o a través de LinkedIn. En la cabecera de este Blog encontrarás un link de acceso a mi perfil.
Saludos,