8 de febrero de 2011

Alemania: tan cerca, tan lejos



Mi última estancia en Barcelona la semana pasada coincidió con la denominada cumbre hispano- alemana (o consultas de gobierno desde la perspectiva alemana, ojo al matiz) y el anuncio oficial de un acuerdo para facilitar la contratación de profesionales españoles por parte de empresas alemanas.
Por el hecho de que hace tiempo que vivo en Berlín, bastantes personas de mi entorno me han preguntado estos días si sabía dónde había que apuntarse para conseguir alguno de los trabajos ofertados. Lo cierto es que he tenido la sensación de que, dado el "rebomborio" mediático que ha tenido este tema desde que se publicó una noticia en El País que hablaba de 800 mil puestos de trabajo, muchos interpretaron que se trataba de posibilidades laborales nuevas, cuando lo cierto es que desde que estamos en la Unión Europea, cualquier español puede solicitar y acceder a un empleo en Alemania en las mismas condiciones que los ciudadanos locales. Aunque claro, para ello ha de acreditar también tener la cualificación suficiente y –en la mayoría de los casos- hablar alemán.
No soy experta en el tema, pero me parece que nada de eso ha cambiado tras esta mini cumbre, porque si miráis en la web de la Embajada alemana, veréis que el acuerdo firmado habla de intensificar la colaboración entre los Servicios Públicos de Empleo de ambos países para ayudar a encajar ofertas y demandas, pero nada se dice de rebajar los requisitos de partida o de una discriminación positiva para los trabajadores españoles. El tema del idioma sigue siendo esencial y por propia experiencia sé que el nivel B1/B2 que se menciona en la web, siendo justito, quizás pueda ser suficiente para un trabajo muy técnico, sobre todo si va acompañado de un buen inglés, pero creo que no lo será para trabajar por ejemplo en la docencia, por mencionar uno de los sectores en donde parece que hay necesidad de reclutamiento.
A pesar de ello, para todos aquellos que os animéis a apuntaros en las listas que menciona el Ministerio, os aconsejo que investiguéis un poco por los foros de internet antes de preparar vuestro CV, porque los requisitos y formalidades en Alemania son mucho más detallados que en España e incluyen también la carta de presentación y los certificados de estudio y prácticas anteriores. Podéis echar un vistazo también a las recomendaciones que da la Agencia Estatal de Empleo alemana o alguna de las webs de expatriados.
Más adelante, si accedéis ya a la fase de entrevista y sobre todo si después conseguís el puesto, sería también conveniente que os informarais un poco de los principales estándares culturales que subyacen en la forma en que muchos alemanes entienden y valoran el trabajo. Os ayudaría a comprender la realidad que se esconde en el estereotipo de lo que nosotros llamamos a veces cabezas cuadradas –orden, método y estructura- o el porqué de la importancia de la puntualidad. Conocerías también el nivel de emotividad que se considera aceptable en el lugar de trabajo o las razones que explican la preferencia por la comunicación escrita, directa y objetiva. Descubrirás que en Alemania la separación entre vida privada y profesional es mucho más marcada que en España y que por ello, las relaciones sociales entre compañeros de trabajo se rigen por códigos de conducta diferentes a los nuestros. Y entenderás lo que significa interiorizar y respetar las normas hasta extremos para nosotros sorprendentes.
En fin, todo ello y mucho más te ayudará a evitar malentendidos y a integrarte mejor, pero – sobre todo- a poner las cosas en perspectiva. Lo cual en ocasiones puede no ser fácil, es verdad, pero en cualquier caso, yo creo que siempre enriquece.

4 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Vamos... igualito, igualito que los emigrantes de los años 50 y 60 con la maleta de cartón.
Un abrazo.

Astrid Moix dijo...

Hola Javier,
Conozco algunos hijos de emigrantes de aquellos años y dicen lo mismo que tu. Por suerte, las cosas han cambiado mucho para todos, pero nadie sigue regalando nada ...
Un abrazo,

JLMON dijo...

Hola Astrid
Puff!
Que bien viene este post...
Efectivamente, no hay nada nuevo que no hubiera y sí mucho bombo mediático (seguramente inducido).
Ayer escuchaba por la radio a unos chavales dispuestos a hacer las maletas y, para ello, se han apuntado a una academia. Qué risa!
Mis hijos han estudiado en Colegio Alemán, han pasado todos los veranos allí con parte de nuestra familia oriunda y ya me se yo de que hablamos con B2.
Sin entrar en las particularidades sociales y culturales como bien señalas y la significativa diferencia entre caer en Baviera o Pomerania.
En fin....Simepre nos quedará Alfredo Landa.
Cuidate....¡ya llega la primavera!

Astrid Moix dijo...

Pues sí, yo también creo que el bombo mediático ha sido inducido, pero si sirve para crear ilusión y para potenciar el estudio de idiomas, pues quizás valga la pena. Aunque el que se apunte ahora llega un poco tarde...
Lo de la primavera será en el sur; por aquí aun tenemos para largo.
Abrazos,